Secretaría Nacional de Equidad de Género, Inclusión y No Discriminación
Estoy seguro de que desde este Sindicato, que me recibio de manera oficial como Secretario Nacional de Equidad de Género, Inclusión y No Discriminación, trabajaremos juntos para lograr un equilibrio que beneficie tanto a empresarios como a sus trabajadores, ya que unos y otros nos necesitamos. Es una realidad que la reforma laboral otorga derechos y obligaciones a todas las personas, y nuestro deber es hacerlos efectivos con perspectiva de equidad y respeto.
Al final del día, todas y todos somos seres humanos que debemos evolucionar. La libertad de asociación sindical, así como la actualización de los contratos colectivos o negociaciones colectivas, deben ser verdaderamente vanguardistas, aprobadas y registradas por las autoridades correspondientes, tal como establece la reforma laboral.
El plazo se ha cumplido, y con ello llegó el momento de mentalizarnos hacia los nuevos paradigmas laborales. Debemos preguntarnos cómo construir relaciones más armónicas entre las partes, quizás otorgando mejores oportunidades a las y los trabajadores a través de beneficios y capacitación. Trabajando juntos, encontraremos el camino para crecer en lo individual, como empresas y, sobre todo, como nación.
México tiene todo lo necesario para convertirse en una verdadera potencia económica y creadora de tecnología que pueda compartir con el mundo, evitando la fuga de talento, ciencia e inversión.
Incorporar en la estructura laboral formal a poblaciones vulnerables, como personas con discapacidad, comunidades indígenas y afromexicanas, juventudes, mujeres y población de la diversidad sexual, fortalece los ámbitos social, cultural y económico del país, mejorando la calidad de vida de millones de personas, sin afectar a los empleadores ni a quienes generan empleo.
Por ello, impulsamos la implementación de la NOM-025-STPS en Igualdad Laboral y No Discriminación, elaborada por la Secretaría del Trabajo y Previsión Social, en coordinación con la Secretaría de Gobernación, el Consejo para Prevenir y Eliminar la Discriminación y el Instituto Nacional de las Mujeres. Esta norma permitirá un desarrollo integral de las, los y les trabajadores, fomentando un entorno más justo e inclusivo.
Sabemos que uno de los mayores desafíos de México es la división de su pueblo. No podemos seguir alimentándola. Desde este espacio plural, afirmamos que debemos aprender a coexistir en un país donde la tolerancia, el respeto, la igualdad y la diversidad sean una forma de vida, y no una concesión a un sector de la población.
